domingo, 22 de septiembre de 2013

Capítulo 4

Narra Justin.

Llamo al timbre y a los segundos Cait aparece tras la puerta. Sonríe y le devuelvo la sonrisa.
¿Te vienes conmigo? Estoy solito en casa.frunce su ceño.

·

Canción
Con que, en vez de llamar a los chicos, me llamas a mí.Caitlin comenta a mi lado del sofá. Asiento mirándola.¿Por qué?pregunta curiosa.
No sé, simplemente quería pasar la tarde con mi mejor amiga.le doy el bol de palomitas y coge un puñado.
Sí, sí. A mí no me engañas, me quieres violar.me mira "mal". 
Joder Caitlin, ¡que no soy un salido!empieza a reír fuerte con varias palomitas en la boca. Sonrío, se va a ahogar ella solita. 
Se recupera y traga aún riendo leve.
Qué normales somos oye. Comemos palomitas sin ninguna película.dice asintiendo con la cabeza. Río esta vez yo y ella se une a mí.
¿Has visto? No necesitamos ninguna película.cojo un puñado de palomitas y me las meto en la boca.
Oye Jussy.la miro mientras mastico.Te quería preguntar una cosa.frunzo mi ceño. Trago.
¿Qué?
—Lo del beso, ¿te molestó?arqueo una ceja y sonrío pícaro. 
¿Tú qué crees?uso un tono "sensual" a mi manera... Suelta una carcajada y me pega en el brazo.¿Qué diablos soy? ¿Un saco de boxeo?eso le hace reír más. Suspiro y la miro reírse. 
Sonrío mordiendo mi labio, es tan bonita.
Sigue riéndose y pienso que está loca, luego que su risa es escandalosa, luego que su risa es el sonido más bonito que oí.... 
Ay.deja el cuenco de palomitas en la mesa de café y respira profundamente. Yo espero a que deje de reír, cuando me mira empieza de nuevo a reír.
¡Oh, por dios bendito!grito impacientemente. La miro y veo como seca las lágrimas de sus ojos mientras sigue riendo. Empiezo a reír con ella.¿Qué te hace gracia?se encoge de hombros y se hecha atrás, apoyándose en el respaldo del sofá. Su risa va cesando y yo niego con la cabeza.
Me cruzo de brazos, esperando a que la señorita acabe...
—Ya pasó.—se dice a sí misma. Muerdo mi labio, esta tía está muy mal... me encanta.
—Qué ataque más repentino de risa, ¿no?—la miro sonriendo. Asiente y de repente cierra los ojos fuertemente y agarra su pierna izquierda.—Hey, ¿qué pasa?—la miro preocupado.
—La pierna, mañana ya tengo que ir a que me la miren y tal. Y me acaba de dar una punzada.—suspira.
—¿Por qué tienes que ir?—pregunto curioso.
—Cada uno o dos meses voy a que miren si todo está en orden. Supongo que esta será la última vez que voy. Ya que me curé del todo.—sonríe cálidamente.
—¿Puedo ir contigo?—suelto. Frunce su ceño.
—¿De verdad quieres venir?—pregunta extrañado. Asiento y se encoge de hombros.—Vale, si quieres. Así no iré sola.—sonríe y le devuelvo la sonrisa. 

·

Narra Caitlin.

—¡Ahhh!—grito mientras Justin no deja de hacerme cosquillas.—¡Para Justin!—río escandalosamente, pero el no se detiene. 
Canción.
—¡En serio Justin, para!—no puedo parar de reír.—¡La pierna, la pierna!—grito y para de hacerme cosquillas.
—¿Estás bien? No quería hacerte daño.—dice preocupado. Sonrío y muevo las cejas rápidamente.—Serás...
Hecho gajo en mis uñas y las limpio en mi camiseta. Suelta una carcajada y me abalanzo a él, abrazándolo fuerte.
—Me vas a ahogar.—dice exagerando.
—Ya, pero me amas.—pego mi mejilla a la suya y aprieto. Empezamos a reír y me separo un poco de él. Lo agarro por las mejillas y pongo su boca como un pez.—Haber, di 'pececito'.
—Pececito.—dice con dificultad. Reímos y pongo los labios como él los tiene ahora. 
Acerco mi cara a él y junto mis labios con los suyos. Me pongo bizca y ríe. 
Pero el simple roce de labios, no se queda ahí. Suelto sus mejillas y Justin me agarra de la cintura, abrazándome con sus brazos. Para luego empezar a besarnos lentamente. Juego con sus cortos mechones de pelo, mientras que unimos nuestras lenguas. 
Y es ahí, cuando mi estómago se pone del revés. Suspiro en sus labios y él me agarra de los muslos, cogiéndome y poniéndome en su regazo a horcajadas.
Me sorprendo, pero no por eso me separo de él. Su lengua caliente y suave acaricia todos los rincones de mi boca. Nos separamos por falta de aire, mirándonos a los ojos.
Sonríe y sonrío mordiendo mi labio. Pegamos nuestros labios de nuevo, esta vez nos besamos más fuerte que antes. Las hormonas están por encima de nuestras putas cabezas.
Bajo mis manos y las meto bajo su camiseta. Se estremece al notar mis manos acariciar sus abdominales marcados.
Pero entonces, oigo algo. Los dos nos damos cuenta y nos separamos. Qué vergüenza.
Me bajo de encima de Justin, mientras que una chica y un chico nos miran sonriendo.
—Jazzy, Jaxon, ¿qué hacéis ya aquí?—Justin se levanta y yo hago lo mismo, siguiéndolo.
—No teníamos ganas de estar más tiempo en la playa.—contesta la chica mirándome sonriendo.—¿Qué hacíais?—pregunta, mirando a Justin.
—Nada.—respondemos los dos a la vez. Los dos ríen.
—Claro, si no llegamos a venir, ya estaríais follando.—dice Jazzy. Me sorprendo y agacho la cabeza. Joder...
—Jaz, cállate.—le dice el otro chico, Jaxon riendo. 
—Yo, me tengo que ir.—digo. Justin se gira a mí.
—¿Ya?—pregunta frunciendo su ceño.
—Venga chica, no dejes a mi hermano con todo el calentón.
Justin bufa y agarra a su hermana por el brazo.
—¡No, ya me callo!—grita a punto de reír la chica. Justin abre una puerta y la mete dentro, cerrando la puerta.
—Como salgas di adiós a tus cd's de One Direction.—Justin amenaza a su hermana.
—¡Como toques los cd's te corto el póster de Beyoncé casi en bolas que tienes en tu armario pegado!—Jazzy grita. 
Me intento aguantar la risa, pero me es imposible. Jaxon empieza a reír conmigo.
—¡Eres mala!—grita Justin.
—¡Los genes hermanito!
Jaxon viene hacia mí aún riendo.
—Si vas a seguir con mi hermano, te irás acostumbrando a las absurdas peleas de estos dos.—dice en susurro. 
—Oh, no estamos saliendo. Sólo somos amigos.—corrijo.
—Pues el beso de antes no parecía de dos amigos.—frunce el ceño el guapo rubio. 
Me quedo callada. Y es que tiene razón... ¿Somos algo más que amigos ahora que nos besamos más de dos veces? No sé.
—¡Qué te dije!—grita Justin, captando nuestra atención. Vemos a Jazzy ir a otra habitación.—¡Jazzy ni se te ocurra!—corre hacia su hermana, la cual ríe mientras corre.
—No creo que sea capaz de cortar el póster. Justin le quemaría los discos, es muy vengativo.—comenta Jaxon riendo. Río fuerte.
—¡Justin, suéltame! ¡Que era broma, no iba a hacer nada!-Justin tiene a su hermana en su hombro.
—Tarde cariño.—empieza a pasearse, haciendo que yo y Jaxon riamos más que antes.

·

—Osea, que Justin y tú os habéis liado en su sofá, pero aparecieron sus hermanos y os interrumpieron.—Bella dice. Asiento.—¡Nena eres una afortunada! ¡Justin sólo se lió con 2 tías en toda su vida! Y tú eres la segunda, perra.—grita. Danielle muerde su labio.
—Cait, si Justin te ha besado es por algo...—dice la morena, Harper.
Suspiro.
—No creo, puede que sólo esté necesitado y quiera echar un 'quiqui'.—Sam comenta a mi lado.
—También.—digo de acuerdo con ella.
—O,—interrumpe Sam—puede que esté coladito por ti.—todas empiezan a reír y me sonrojo.
—No creo que alguien se pueda enamorar de mí. ¿Me habéis visto?—niego con la cabeza.
Recibo tortazos en el brazo de parte de las tres.
—¡Ay! ¿Por qué me pegáis?
—Por tonta. Eres guapísima, tienes un cuerpazo envidiable, unos ojos que me entran ganas de arrancártelos y una sonrisa deslumbrante... Además de ser la tía más maja de todo San Diego.—Bella dice por las tres. Las demás asiente de acuerdo con su amiga.
Suspiro frustrada...
Cait, tienes que admitir que estás enamorándote de Justin... y que a él ya lo tienes detrás tuya cielo. Justin es un partidazo... Vale que no tenga mucho dinero, pero es el tío más bueno, más divertido, más capullo y tierno a la vez de toda Estados Unidos.—Danielle comenta. 
Sonrío sin poder evitarlo.
—¿Me tendría que lanzar yo antes o él?—pregunto.
—Insinúale, y ya luego él se te lanzará. Créeme, no tardará mucho si lo pones cachondo al muy buenorro.Harper ríe ante el consejo de Bella. Me uno a Harper y acabamos todas riendo.


Canción.
Suspiro y subo las escaleras casi corriendo, como siempre... Hasta que tropiezo y el corazón se me va a la garganta. Caigo con la pierna izquierda apoyada mal, oigo un 'crack' y grito.
—¡Papá! ¡Joder!—grito mientras mi pierna empieza a enrojecer. Mierda.
Mi padre aparece corriendo y me coge en brazos.
Cierro los ojos con fuerza, notando como si la pierna me estuviese ardiendo en estos instantes...

Narradora.

Ponen a Caitlin en una camilla, mientras ella grita rabiando por el inmenso dolor. Por otra parte, Justin está en la playa haciendo el gilipollas con los chicos.

Caitlin suplica a los enfermeros que la seden, y sobre todo... que no le amputen la pierna. Ya que tiene riesgos debido a la hemorragia interna.
—Tenemos que llevarla ya mismo a quirófano, no podemos perder más tiempo.—le comenta un doctor a Will. Este asiente rápidamente.
—Hagan lo que sea, pero rápido, por favor.—Will dice con el pecho contraído.

Justin llega a casa de Caitlin, y llama al timbre. Nadie abre, ni contesta. Frunce su ceño cuando oye una voz a su espalda. Se gira y ve a una señora mayor.
—No están hijo.—dice la encantadora anciana.
—¿Sabe usted dónde están?—pregunta Justin curioso.
—A la chica se la han llevado en una ambulancia hace unos minutos.
Justin se queda a cuadros.
—¿Qué pasó?—dice asustado.
—No lo sé, pero ahora debe de estar en el hospital. Tiene que ser su pierna mala.
—Muchas gracias señora.—Justin hecha a correr, dirección al hospital. Está asustado, muy asustado. Las manos le sudan y el corazón le duele. Acelera y corre como si se le fuese la vida en ello...

—Esto no tiene buena pinta.—Caitlin aún no está anestesiada, sino dormida de cintura para abajo. Los nervios de Caitlin aumentan cada segundo que pasa.—Si esto no sale bien, tendremos que cortar.—el doctor susurra, pero lo suficientemente alto como para que Caitlin se entere y le entren ganas de gritar y llorar...

Los párpados de Caitlin van pesando cada vez más y más, la máquina que calcula las pulsaciones de su corazón empieza a disminuir. Las pulsaciones van una a una cada 5 segundos, nada bueno.

Justin y Will esperan impacientes, mientras que Justin tiene los ojos humedecidos por sus lágrimas... lágrimas que luchan por salir de sus ojos dorados.

El chico se sienta en una silla, apoyando sus codos en sus rodillas. Junta sus manos y apoya sus labios gruesos en el lateral de estas. Deja escapar un suspiro y cierra sus ojos.

—No dejes que le pase nada, por favor. No seas tan injusto con ella, joder.—se dice para sí, dirigido al que puede hacer milagros... A Dios.

____

RT AQUÍ si quieres que te avise para el próximo capítulo.

Siento haber tardado tanto para luego subir esta caca de capítulo. Lo siento mucho, en serio :(
Soy una escritora penosa, no os merecéis esto. Pero es que ahora con el puto instituto me será más difícil. Prometo hacer maratón pronto, para compensaros. ¿Vale?

Quiero vuestras opiniones y que votéis abajo del capítulo en 'Reacciones'. Gracias por leer y por la paciencia. 
¡Os adoro!

PD: ¡Nueva novela de Biebs! CLICK HERE

Donna Scars.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Capítulo 3

Narra Caitlin.

-Papá, no tengo novio, por enésima vez.-suspiro cansada, mientras desayuno Captain Crunch. Estos cereales están de muerte.
-Cait, sólo me preocupo por ti cariño. Sabes perfectamente que desde que tu madre se fue con tu hermano, estoy más pendiente de ti cielo.-dice mirándome desde el otro lado de la barra americana.
Suspiro.
-Lo sé papá, pero algún día tendré que tener novio. No me voy a quedar soltera toda la vida.-meto la cuchara llena de cereales en mi boca.
-Sí, pero todavía no Cait. Te sigo viendo como mi pequeña princesita.-mi padre sonríe. Sonrío tímida y vuelvo a mi bol de cereales.

El timbre suena y mi padre se levanta. Sigo comiendo mis cereales tan contenta, cuando oigo una voz familiar. Me encojo de hombros y sigo con mi desayuno cutre, y a la vez delicioso.

-Caitlin, tienes visita.-oigo la voz de mi padre detrás mía. Frunzo el ceño y mi padre pasa por mi lado, entrando al salón. Salto del banco y me giro, mientras que corro hacia la puerta. La cual está entreabierta.
Llego a ella y abro, viendo a Justin mirando hacia el suelo. Me mira y sonríe.
-¿Qué haces aquí?-me escondo tras la puerta, debido a que voy en bragas.
-Buenos días a ti también, amiga.-dice sarcástico. Río.-Ponte el biquini, que te vienes conmigo a la playa.-da dos palmadas. Y me doy cuenta de que va sólo en bañador, sin nada encima. Se me hace la boca agua.
-¿Con los chicos?-pregunto.
-Nop, tú y yo solos.-entrecierro los ojos.
-¿Solos? ¿Qué quieres hacerme Jussy?-arquea una ceja.
-No, en serio Cait. ¿Me ves cara de salido?-frunce sus cejas con una sonrisa. Me paro de broma, como pensando.-¡Venga ya!-levanta los brazos y empieza a andar de un lado a otro. Río fuerte.
-Pasa anda.-le abro la puerta.-Y no me mires, voy en paños menores.-entra riendo y se tapa los ojos. 
-Estoy acostumbrado a ver bragas eh.-dice.
-Mi padre tiene una pipa.-amenazo.
-¡Me refiero a mi hermana! Espera, ¿me matarías? ¿Qué clase de amiga eres tú?-se quita la mano de sus ojos, mirándome directa a los míos.
Empiezo a reír y se une a mí.
-Ven conmigo, no quiero dejarte con mi padre. Es muy peligroso.-susurro, mientras lo agarro de la muñeca y tiro hacia mí. Ríe y subimos las escaleras corriendo.


·

-¡Justin! ¡Deja de echarme agua!-grito riendo. Oigo su risa. Lo miro y veo que viene hacia mí, con dificultad por el agua del mar.
-Joder, qué difícil es andar por aquí.-dice una vez a mi lado. Río y revuelvo su pelo.-¡Eh! No toques mi pelo.-se lo peina hacia atrás.
-Aww, ¿no te gusta que te toquen el pelo?-vuelvo a hacer lo de antes y bufa.
-No, la verdad.-me fulmina con la mirada. Esos ojos color avellana, color miel, color caramelo... Llámalos como quieras, son dulces y hermosos igual.-Ahora vengo, voy a mi casa y vengo en nada.-asiento y sale del agua. Salgo también y camino por la orilla. 

Los médicos dicen que es bueno que me de el sol en la pierna, debido a que la cicatriz ya está totalmente cerrada. Suspiro.

-Vaya, vaya.-oigo detrás mía. Me giro y veo a la tía más repugnante, asquerosa y puta que he podido conocer. Trago saliva.-¿Caitlin Beadles? ¿Cómo tú por aquí?-pregunta riendo con su grupito de putas detrás de ella.
No le respondo, simplemente la miro sin expresión alguna en mi cara.
-Madre mía, la pierna ya está bien, por lo que veo.-mira mi pierna y la tapo con mi brazo izquierdo.-Pero, esa cicatriz sigue ahí.-suspira y sonríe maléfica.-¿No te da escalofríos cuando te miras al espejo?-hace una mueca de asco. 
No sé cómo lo hace, pero hace que me entren ganas de matarme. Trago saliva. Pasa de ella, pasa de ella. No dejes que te hunda.
Sus amigas ríen y tras mis ojos se forma un mar entero. Deseando dejar llevar las olas de lágrimas...
-¿No tienes otra cosa que hacer, que reírte de mí?-mi voz sale ronca.
-Pues no.-se encoge de hombros. 
Trago, esta vez el nudo que se formó en mi garganta. 
-¿Qué te hice Sam? ¿Hice algo para que me odies tanto?-pregunto, guardándome millones de palabrotas.
-Simplemente, me repugna tu pierna.-dice con asco.
-¿Interrumpo algo?-Justin aparece a mi lado. Sam lo mira y su boca cae.
-No, para nada.-murmura ella.-¿Lo conoces?-me pregunta. Asiento lentamente, mientras agacho mi cabeza.-Vaya, ¿quién lo diría? La "sin hueso" no es tan tonta como decíamos.-boom. Ahí fue cuando todo volcó.
-¿Cómo?-Justin interviene.-¿Cómo la llamaste?-pregunta, y no se le ve contento.
-"Sin hueso". No sé qué haces con ella.-ríe con sus amigas. Justin finge reír. Esto no va a acabar bien.
-Vaya, lo que divierte meterse con los demás, ¿verdad perras?-abro los ojos sorprendida por las palabras de Justin. Dejan de reír y se quedan como yo.
-¿Cómo?-Sam arquea las cejas sorprendida.
-Comiendo. Aunque te las comerás a pares, ¿verdad? ¿A cuánto la hora? Quizás a algún amigo mío le interese.-golpe. bajo.
-Serás gilipollas.-Sam le va a pegar, pero él agarra su brazo.
-Soy todo lo que tú quieras rubia, pero como te vuelvas a meter con mi amiga, serás la primera en verme cabreado, y créeme... no te gustaría.-amenaza Justin. Sam se queda callada.-Oh, y tengo un mote para ti guapa... La "Sin cerebro". Me lo apuntaré para la próxima nena.-la suelta y me agarra por el brazo.-Vámonos Cait, no quiero que te contagies de su puterío.-se me escapa una risa y nos alejamos de ellas.

Holding On And Letting Go - Ross Copperman

Llegamos a su casa y nos sentamos en el suelo de madera en la entrada.
-Gracias.-digo, sonriendo tímida.
-No entiendo qué hace metiéndose contigo, si eres la chica más bonita que puede haber en la tierra.-posa su mano en mi rodilla derecha. 
-No digas tonterías Justin.-niego con la cabeza y suelto mi pelo recogido en un moño mal hecho. El pelo cae por mis hombros y lo echo a un lado. Miro a Justin, el cual me mira embobado.
-¿Te oyes a ti misma?-pregunta, con un rostro serio.-¿No te das cuenta de lo preciosa que eres, Caitlin? Eres jodidamente guapa, y ni siquiera te lo crees cuando te lo digo.-suspira y rasca su pecho desnudo.
-¿Alguien puede ser preciosa con una pierna jodida? Te tienes que estar riendo de mí Justin.-me mira con su ceño fruncido.-Y para que te rías de mí... mejor, déjalo.-me levanto y empiezo a alejarme de su casa.
-¡Cait!-oigo su voz detrás mía. Pero no me detengo. Las lágrimas empiezan a acumularse en mis ojos. Me agarra de la muñeca y me gira.-No me estoy riendo de ti Cait.-su mirada es serena.-Te juro que nunca me reiría de ti, no... simplemente no podría. Joder Caitlin, tienes que creerme. Eres guapísima, tienes unos ojos únicos, unos ojos que enamorarían a cualquier chico.-me agarra de la barbilla. 
Las lágrimas empiezan a salir de mis ojos, una tras otra. 
-Y con cualquier chico, quiero decir a todos.-su cara está más cerca aún. A centímetros de mi cara.
Trago saliva.
-Para Justin.-susurro, soltando un sollozo.
-Estoy siendo jodidamente sincero contigo Cait. Me importas mucho. No voy a dejar de decirte lo bonita que eres hasta que lo digas con una sonrisa en tu cara.-acaricia mis mejillas como si me fuese a romper... como si fuese de porcelana y reviente al apretar.
-No tienes idea de dónde te metes.-niego con la cabeza, quitando sus manos de mi rostro.-No tienes ni puta idea de mí Justin... He sufrido mucho durante los últimos años, no quiero hacer tu vida una mierda por mi culpa.-seco mis mejillas empapadas del agua salada proveniente de mis ojos...
-Cait-
-No Justin, es mejor que te alejes de mí. ¿Vale? Eres un puto ángel, y no quiero contagiarte mi amargura.-me giro y lo dejo allí, confuso... exactamente como yo me quedé... ¿Por qué hice eso?

Narra Justin   

¿Aquí acaba todo? ¿Ya está? ¿Por no poder reconocer lo bella que es?

Suspiro y la veo contonear sus jodidas caderas de un lado a otro. Dejándome anonadado.
Pues no... yo no me rindo tan fácilmente. Empiezo a correr tras ella y la adelanto, poniéndome frente a ella.
Me mira y suspira pesadamente.
-¿Quieres que todo esto acabe Caitlin?-pregunto, acercándome más a ella. Se encoge de hombros, sin darle importancia a mi pregunta.-Bien, pues cuando mi amiga vuelva, le dices que venga a mi cas-

Narra Caitlin

Lo interrumpo, callándolo con un beso. Sí.... un puto beso en los labios.
Ni se inmuta, pero sigo con mis labios pegados a los suyos. Tiene los labios entreabiertos y decido empezar yo para que nuestras lenguas se conozcan de una vez por todas.
Acaricio cada rincón de su boca húmeda y caliente con mi lengua. Lo noto temblar bajo mis labios y sonrío para mis adentros. 

Me separo de él y lo veo con los ojos cerrados, las cejas arqueadas y los labios entreabiertos. Reacciona, y me mira perplejo.
-Nos vemos esta tarde. Y tranquilo, tu amiga está enterita.-le doy un leve beso en los labios y me giro. Para empezar a andar a paso ligero dirección a mi casa...

¿Quién lo iba a decir? La "sin hueso" besa de puta madre perras... Río y empiezo a correr como una niña pequeña con zapatos nuevos... 

Narra Justin

Wake Me Up de Avicii sale de los altavoces del cuarto de mi hermana. La oigo cantar y niego con la cabeza. 
Me tumbo en el sofá boca arriba, y sonrío como un completo gilipollas. Siento mi corazón en la garganta, siento la sangre en mi boca... Dios mío, ¿qué coño pasó antes? Ni siquiera sé qué estaba diciendo, cuando ella me besó. No me dio tiempo ni a reaccionar...

Suspiro y muerdo mi labio inferior con fuerza. 
-Caitlin, ¿qué me estás haciendo preciosa?-digo en un susurro, mientras miro el techo.
-Justin, ¿qué haces hablando solo?-giro mi cabeza, viendo a mi hermana saliendo de su cuarto bailando en bragas y una camiseta muy corta... MUY corta.
-¿Qué haces así? ¿Y si viene algún amigo mío?-me levanto del sofá. Se encoge de hombros y sigue bailando.
-Que miren, que es gratis.-su pelo le llega hasta el culo, tiene un pelo precioso. Se lo cuida mejor que yo al mío... ¿Difícil? Sí.
Niego con la cabeza, cuando llaman a la puerta.
-¡Bieber, abre hijo de puta!-se escucha la voz de Phil. Miro a mi hermana y ella sigue bailando, como si nada.
-Como no te pongas algo, te lo pongo yo.-amenazo. Bufa.
-¡Déjame en paz! ¡Las bragas con como un puto biquini!-grita cabreándose. 
Pero mis amigos entran, y se quedan mirando a mi hermana.
-¡Me estás hinchando las pelotas Jazzy!
-¡Pervertido! ¡¿Te pone tu hermana?!-Phil salta. Todos estallamos en una carcajada.
Jazzy niega con la cabeza y va a su cuarto, cerrando la puerta.
-No me lo esperaba de ti, Justin.-Phil me da una palmada en la espalda, lo miro.-No quiero que vuelvas a llamarme "amigo".
-Nunca te llamé amigo.-frunzo mi ceño.
Me fulmina con la mirada.
-Maldito hijo de puta. ¡Estropeaste mi momento sentimental!-grita alzando los brazos. 

Todos reímos, el muy cabrón puede hacerte reír en cualquier momento... 

___

RT AQUÍ si quieres que te avise para el siguiente capítulo.

¡Lo sientoo! De verdad, es super corto, pero ya se besaron. Era lo que importaba...¿no?
Bueno, sólo deciros que el siguiente os prometo que será más largo. A partir del capítulo 5, empiezan los problemas... Sólo os aviso.

Se me acaba de ocurrir otra cosilla para el final de la temporada, lo del accidente va a pasar... pero antes pasará otra cosa.
No sé si la pondré o no, aún queda para el final JAJA. ¡Gracias por la paciencia!

PD: Cuando empiece el instituto, subiré... pero voy a tardar, ya que este curso nuevo, es difícil de cojones.

¡Os amo!

@demitefollo_ - Marta.