domingo, 15 de diciembre de 2013

Capítulo 10

Narra Justin.

Lo días pasan, todos los días hablo con Caitlin por teléfono. Nos contamos lo que hacemos cada día, bromeamos por alguna que otra cosa... Como siempre.

Me quito los pantalones del pijama y los tiro a la cama. Cuando la puerta se abre, me asusto y aún más al ver a Natalie.
—Hola.—entra cerrando la puerta tras ella. Frunzo mi ceño por su naturalidad.
—Hola.—voy hacia el armario y saco una camiseta de manga corta con el cuello de pico negra.
Me la pongo y revuelvo mi pelo un poco. No es que me de vergüenza vestirme delante de una chica, pero es que tiene 14 años... 
Agarro unos jeans y me los pongo, con una correa, me aseguro de ponerlos bien.
—Justin.—elevo la cabeza, mirándola.
—Dime.—me siento en la cama, a su lado y me pongo las deportivas.
—Tengo que decirte una cosilla.—termino de vestirme y la miro.
—¿Pasa algo?—se levanta y me sorprendo cuando se pone a horcajadas en mi regazo sentada.—Natalie, qué haces.—me hecho un poco hacia atrás.
—Estoy enamorada de ti Justin.—me agarra por la nuca.
—¿Por qué? ¿Qué hice?—miro a otro lado, debido a que tengo sus tetas en mi cara.
—Ser tú. Me encantas, eres tan bueno y tan vergonzoso... Además de ser guapo a rabiar.—la miro y veo como se muerde el labio inferior.
—Natalie, tienes 14 años y yo tengo 19. ¿Cómo mierdas puede funcionar?—trago saliva.
—No importa que no me quieras, con tan sólo gustarte físicamente, sólo quiero que me desees.—da pequeños botes encima mía.
—Natalie, levanta.lo último que quiero es ponerme palote.
—No.
La agarro por la cintura y me levanto. Pero ella se agarra a mí como un jodido koala.
—Natalie, suelta.—suspiro.—Por el amor bendito, ¡suéltame!—me suelta, y lleva sus manos a su cara, soltando un sollozo.—Natalie...—cae en la cama sentada. Bufo y me acerco a ella.—Natalie, mírame.—le quito sus manos de la cara, ahora empapada por sus lágrimas. Sus ojos claros me miran.
—Nunca te voy a gustar. Y por una vez que me enamoro, pasa todo esto. Pues no lo entiendo. Te veía cada día, y en mi cabeza sólo estabas tú, desde que me despertaba hasta cuando me iba a dormir.—aparto algunas de sus lágrimas con mis pulgares.
—Créeme, si tuviese 17 saldría contigo del tirón. Eres preciosa Natalie, no lo puedo negar. Estás buenísima para tener 14 años, también lo acepto. Pero es que tengo 19 años nena, podría salir contigo, pero tu padre posiblemente me acusaría de pedófilo.—una pequeña sonrisa tira de sus comisuras.—Seguro que hay cientos de chicos con tu edad que desean tenerte como novia. Y aquí estás intentando algo con alguien que podría ser un violador.—suelta una pequeña risa y sonrío.
—No tienes pinta de serlo.—dice riendo.
—Las apariencias engañan bonita.—me encojo de hombros.
—¿Puedo abrazarte?
—¿Hay que preguntarlo? ¿Qué soy, famoso?—frunzo el ceño y ríe, abrazándome.

·

Me apoyo en mis codos, mirando a mi abuela hablar por teléfono con mi madre.
—Sí cariño, tranquila..... Yo se lo digo.... Oh, no dramatices, déjame a mi nieto unos días más hombre.—suelto una carcajada leve al ver la mueca que hace. Me mira y me guiña un ojo.—Sí, ahora se pone. Adiós hija.—me cede el teléfono y me lo pongo en la oreja.
—Mami.
—Hola mi vida. ¿Cómo estás?—su dulce voz resuena en mis oídos.
—Bien, ¿y vosotros?—me tumbo en el sofá.
—Bien cielo.—no suena muy convincente. 
—¿Ocurre algo?
Se oye un suspiro de cansancio.
—Tu padre sigue enfadado cariño...—suspiro.
—Normal...
—Justin tengo que dejarte, se me quema la comida
—Nos vemos mañana. Adiós mamá, te quiero.—cuelgo y mi abuela me mira curiosa.—¿Qué?—pregunto, dejando el teléfono en la mesita de café.
—¿Te vas por ella?—una sonrisa se dibuja en sus labios.
—¿Por mi madre?—frunzo mi ceño. Niega con la cabeza.
—Sabes perfectamente de quién hablo...—arquea una ceja y agacho la cabeza. Notando un calor en mis mejillas.
—Puede.—rasco mi nuca y oigo su risa.
—Ya tiene que ser una buena chica para tenerte así.—dice riendo. Suspiro y río leve.
—Lo es.

·

Narra Caitlin.

—¡Phil! ¡Déjame!—grito riendo.
—Si te encanta bonita.—deja de hacerme cosquillas y besa mi mejilla con dulzura.
Bella nos mira seria, mientras niega con la cabeza. Sé por qué está así... Me la suda.
Hugo, Jack y Ryan juegan al boley playa, mientras que Chaz y las chicas toman el sol.
Phil me agarra de la barbilla y me da un leve beso en los labios. Sonrío y noto su mano en mi trasero.
—Eh, esa manita.—digo arqueando una ceja. Me guiña un ojo mientras suelta una leve carcajada.

Narra Justin.

—¡Justin!—Bella corre hacia mí y se abalanza a mí. Empiezo a reír, abrazándola fuerte.—Oh dios mío, ¿cómo no dijiste nada capullo?—se separa un poco y me empieza a besar la mejilla exageradamente. Sigo riendo y cuando deja de besarme, le doy un sonoro beso en la mejilla.
—Quería que fuese una sorpresa.—nos separamos.
—Y tanto que lo ha sido.—sonríe abiertamente.
Los chicos vienen y me abrazan. 
—Cabrón, estás más blanco.—Hugo comenta pegándome en el abdomen. Río.
—No me digas.—digo obvio. Reímos.
Escucharla mientras leéis esta parte.
Miro donde está Phil, y lo veo hablar con Cait animadamente. 
—Justin...—Bella me llama.
Frunzo el ceño al verlos tan cerca, y mi sangre empieza a hervir cuando se empiezan a liar.
—Justin, cuando te fuis-
No dejo acabar a Bella, ando a paso ligero hacia ellos y se dan cuenta. Se separan y aparto a Phil de Cait, agarrándolo del cuello. Lo impulso y hago que caiga a la arena de un golpe seco, captando muchas miradas y un grito ahogado de Cait.
—¡¿Qué coño tío?!—Phil grita.
—Hijo de puta.—me pongo encima suya y empiezo a pegar una y otra vez su rostro. Él intenta defenderse, pero no lo dejo.
—¡Para Justin!—la voz de Bella suena detrás mía.—¡Jaxon!
A los pocos minutos me agarran por los brazos y me levantan. 
—¡Justin ya!—mi hermano intenta pararme. Pero pronto me deshago de su agarre y le pego una patada en la boca. 
—¡Ya, basta joder!—alguien me empuja, y ese alguien es Caitlin. 
Levanto las manos y me acerco a ella, esta retrocede un poco.
—Vine por ti, qué desperdicio dejar a mi abuela sola, por una sucia puta como tú.—levanta su mano y me propina una buena hostia, haciendo que gire mi cara a un lado. La vuelvo a mirar.—Pegame otra vez.—me mira con asco.—Bien, vamos a ver cómo hago para que me pegues.... ¿Ya te lo has follado? ¿Se la has chupado bien como a él le gusta?—otra hostia.—Bien, así me gusta. Las putas como tú tienen buena mano para muchas cosas.—otra hostia. Esta vez con el regalo de ver sus lágrimas al borde de sus ojos.—No olvidéis usar la gomita, no queremos bombos. Cuando vayáis a follar, acordaros de mí y de la gomita.—suelta un sollozo.—Créeme, llorar no te ayuda. Esto me duele más a mí que a ti.—con mis pulgares limpio sus mejillas mojadas.—Cuando ese cabrón te haga daño como a las demás, ven a mí. Por mucho asco que te tenga hoy, mañana estaré deseando verte, aunque sea con ese capullo. Ven a mí y te recibiré con los brazos abiertos. Te lo prometo, y de ahora en adelante, voy a cumplir todo lo que prometa. Por ti.—aparto mis manos de sus mejillas y miro a Phil en la arena aún. Agarrando su nariz ahora rota.
Le ofrezco mi mano, la mira confundido y la acepta. Lo ayudo a levantarse.
—Tío, yo lo siento. No quis-
—Bueno, te llevas a toda una joya, pero pierdes a un gran amigo.—le guiño un ojo y me giro, dispuesto a irme.
—Justin..—Bella me agarra el brazo, quito su mano de mi brazo con delicadeza.
—Estoy bien.—susurro y me dirijo a mi casa.

Parece que ha sido mala idea volver.
Parece que ella no me echó tanto en falta.
Parece que las personas en quién más confías, pueden llegar a ser las que más daño te hagan.
Parece que la vida siempre me está jugando malas pasadas...

Dios, ¿aún no me perdonaste por lo de las drogas? Te juré que no recaería, y hasta ahora, estoy cumpliendo mi palabra...
¿Qué hice mal?

Puedo responderme a mí mismo:

NadaTODO.

____________

RT AQUÍ si quieres que te avise para el próximo capítulo.

Vale, sé que he tardado mucho para esta CACA de capítulo, pero sabéis que no soy una máquina y necesito mi espacio vital....

¡Sí! ¡Justin ha vuelto! Pero parece que las cosas han cambiado bastante desde que él se fue.
Caitlin se ha portado mal con él, sí, pero no la odiéis. Ella aún está dolida porque Justin la dejo sola, así que ella supuso en vengarse. Aunque se pasó tres pueblos... Pero LO SIENTO, tenía que haber drama para seguirla.

Espero vuestros votos en las reacciones de abajo, vuestros RT's y vuestras opiniones. 
Por favor, comentad aunque sea un mierda de "siguiente". Pero hacerme saber que la vais a seguir leyendo, va.

¡NUEVA NOVELA!

"THE SINNER" :

Yep, voy a comenzar otra historia del Biebs. Esta vez será Rayis la prota (Barbara Palvin).
Espero que la vayáis a leer, necesito irme a por otros estilos.

Os dejo el link del blog: http://todospecamosalgunavez.blogspot.com.es/
Y también la podéis encontrar en wattpad: http://www.wattpad.com/story/10456868-the-sinner-2014

La sinopsis ya está subida, pero la seguiré en 2014. Espero que tengáis paciencia para lo que está por venir.

RT AQUÍ y elige dónde leerás la novela. Si es blogger o en wattpad.

¡GRACIAS! ♥♥

Donna Scars.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Capítulo 9

¿Debería odiarte? ¿Debería odiarte por dejarme de esta forma? Pues si debería odiarte, que Satanás me perdone, porque te sigo amando de la misma forma que ayer...
Quiero que a distancia notes mi dolor, porque si no notas este ardor en mí, significa que no me amas tanto como yo a ti. 
Tu ausencia en mi corazón hace que me duela todo el cuerpo, impidiendo que pueda mover alguna articulación. En mi cama tumbado sin saber qué hacer, si llamarte o dejarte tranquila. Pero es que necesito tanto oír tu voz, bonita... 

Ayer me entraron ganas de matarme cuando supe que no me perdonabas, sé que fui un completo idiota, te fallé y te dejé sola. Sólo espero que me perdones pronto, que me vuelvas a llamar 'Jussy' o que me vuelvas a hacer reír con cualquier cosa. Eres la mujer perfecta sin duda alguna. Y sé que sin tus alas no puedes volar y que ahora te sientes pequeña, pero no tienes idea de lo grande que eres. Eres un ejemplo a seguir, y sé que podrías ayudar a mucha gente con problemas parecidos al tuyo. 

Algún día te leeré esta carta, y quiero que ese día me hayas perdonado y sigamos con nuestra historia a medio escribir.

Te quiero, te quiero y nunca me cansaré de repetírselo al diablo.

·


Ando tranquilamente, sin prisa alguna. La verdad es que estoy andando despacio... Pero me da igual.
Me giro y veo a la chica de ayer, ¿Natalie? Sí eso. Va con unos cascos y anda rítmicamente, haciéndome sonreír.
Me quedo quieto, esperándola. Levanta su cabeza y me ve, sonríe y se quita los cascos, acercándose a mí.
—Hola.—dice.
—Hey. Oye, quería disculparme por lo de ayer, no estoy en el mejor momento de mi vida y la pagué contigo sin querer.—frunce su ceño mientras mantiene su sonrisa.
—Oh vamos, no tienes que disculparte con una niña de 14 años como yo. Y no estoy molesta, así que no te preocupes.—echa hacia un lado su largo pelo dorado.
Arqueo las cejas.
—¿Tienes 14 años? Aparentas a más.—meto mis manos en los bolsillos de mis jeans.
—Eso me dicen.—se encoge de hombros y sonrío.—¿Tienes algo qué hacer, o te vienes conmigo a tomar algo?—pregunta.
Me quedo pensando, y puede que me venga bien olvidarme un poco de todo esto, ¿no?
—Claro, vamos a tomar algo. Pero yo invito y no acepto un no por respuesta señorita.—asiente riendo y empezamos a andar.

Narra Caitlin.

—¿Puedes sola?—mi hermano se asegura y asiento.—Vale, te esperamos fuera.—sonrío en forma de respuesta y sale de la habitación. 
Suspiro y me levanto de la cama, ando hacia la puerta y salgo. 
Y me sorprendo al ver a Jazzy caminar hacia mí. Frunzo mi ceño y se pone frente a mí.
—¿Estás ya bien?—asiento.—Me alegro, al menos uno de los dos está bien.—mi ceño sigue fruncido.—¿Qué coño le dijiste a Justin? Está hecho mierda.—suspiro cansada.
—Simplemente no puedo perdonarle. Ponte en mi pellejo Jazzy, y me entenderías.—suelta una risa sarcástica.
—¿Sabes acaso que mi padre lo echó de mi casa? Encontró droga y lo acusó a él. Resultó que la coca era de Jaxon, pero Justin lo cubrió. Y claro, como Justin en el pasado estuvo con la droga, pues ya parecía que era obvio.—me quedo de piedra al oír todo eso de golpe.—Que sepas que te has comportado como una perra con él. Te has perdido a un tío de puta madre que respeta a las chicas sean rellenitas, feas o tengan alguna enfermedad. Sé que él te ha defendido siempre de todo, pero parece que si él comete un puto error ya es lo peor del mundo.—niega con la cabeza.—Llámalo si quieres, el muy gilipollas está muy pillado por ti Cait.—suspira.—Me voy, ya te dije todo lo que tenía que decirte.—se gira y se va sin más.

¿Qué cojones...?

·

Juego con mi móvil, girándolo y tirándolo en el aire para luego cogerlo nuevamente. Trago saliva y marco su número. Le doy a 'llamar' y me lo coloco en la oreja.
Primer pitido.... Segundo pitido.... Tercer pitido....
Mi corazón empieza a latir con fuerza, bombeando mi sangre más rápido.
Salta el contestador. Suspiro y cuelgo. Vuelvo a llamar y me coloco de nuevo el móvil en la oreja.
Niego con la cabeza al ver que no lo coge y finalizo la llamada, dejando el móvil a mi lado de la cama. Las lágrimas se acumulan en mis ojos y salen sin pensárselo dos veces siquiera.
Definitivamente soy gilipollas.... una cabrona y una perra por haberle hecho esto.

Narra Justin.

—Ya estoy.—me siento en la silla y me sonríe.
—Te han llamado dos veces.—dice mirando mi móvil. Lo cojo y miro las llamadas perdidas. Son de Caitlin.
—Oh, gracias por decírmelo.—guardo mi móvil en el bolsillo de mis jeans.
Natalie mira la hora en su reloj de pulsera.
—Justin me tengo que ir ya.—se levanta y yo hago lo mismo.
—Claro, te acompaño si quieres.
—Vale.—esconde un mechón rubio tras su oreja y ando hacia ella.
—Vamos.—asiente y empezamos a andar.

·

¿Debería llamarla? No, eso quedaría muy de desesperado... coño, si es que lo estoy. Necesito oír su voz.
Échale cojones y mándala a la mierda.
Pero yo la quiero, si no la llamo creerá que no quiero nada con ella.
No joder, si no la llamas ella estará ansiosa y ella te volverá a llamar.
Me la suda, yo quiero hablar con ella.
Que no la llames idiota. Tienes a Natalie, es preciosa y muy simpática, Caitlin es el pasado.
Sí, me voy a liar con una niña de 14 años, vale. Y Caitlin no es el pasado, es mi presente y mi futuro.
Haz lo que te salga de los huevos.
Eso es exactamente lo que voy a hacer.
Suspiro y marco su número, trago saliva y me coloco el móvil en la oreja izquierda, esperando a que lo coja.
Y al tercero lo coge. Mis manos empiezan a sudar.
—¿Justin?—en mi garganta se forma un nudo, impidiéndome articular palabra alguna.
—Ho-hola.—tartamudeo.
—Lo siento. Tu hermana hoy vino al hospital justo cuando me iba a ir a mi casa, y me lo explicó todo. Yo, yo no sabía nada. He sido una estúpida, perdóname.—su voz va disminuyendo.
Humedezco mis labios y rasco mi nuca torpemente con mi mano libre.
—¿Te lo contó todo?—pregunto con miedo.
—Sí, ¿por qué no me dijiste que en el pasado tuviste esos problemas?—suspiro.
—Tenía miedo a que no quisieras verme más...—me encojo de hombros, como ella me pudiese ver...
—Eso es estúpido, por una cosa así no voy a decirte nada. Sólo que es el pasado, y el pasado pasado está.—esta vez suspira ella.—Cuando tu hermana me contó todo lo que pasó, entendí todo. Pero, joder, aún no entiendo por qué no me dijiste nada Justin.
—Lo sé, y lo siento. Pero no podía despedirme de ti e irme. Mi puto problema es que le cojo mucho cariño a personas que me importan y luego cuando las tengo que dejar ir... no puedo. Es que joder, no podía irme como si nada, yo quería quedarme contigo. Te juré que estaría contigo todo el tiempo en el hospital, pero te fallé... Y eso me mata por dentro y por fuera.—me siento en el filo de la cama y apoyo is codos en mis rodillas.
—No te disculpes más, no importa.mentira, sí que le importa.
—Cait te conozco y sé que sigues molesta. Pero te prometo que voy a volver a por ti, ¿vale?—muerdo mi labio.
Suelta un pequeño suspiro.
—¿Por qué antes de prometer tantas cosas, intentas hacerlo?—dice algo cansada.
—Ya, pero prometí que me quedaría contigo, y eso cumpliré, cuando vuelva a por ti.—suelta otro suspiro.
—Mira, tengo que irme. Mañana hablamos, ¿te parece?—suspiro esta vez yo. Sigue molesta, normal...
—Claro. Adiós Cait.
—Adiós Jussy.—dice con diversión y cuelga. Sonrío de lado levemente y finalizo la llamada.

Maldita sea la hora en que Dios repartió el amor por el mundo. Tiene sus putadas esto eh... aunque se siente bien estar enamorado oye...

Narra Caitlin.

Doy una calada al cigarro entre mi dedo índice y mi dedo corazón. Trago el humo lentamente, haciendo que éste entre bien en mis pulmones, llenándome de placer puro....y de nicotina.
Suelto el humo y trago saliva, notando el amargo sabor del tabaco. No me gusta, pero un cigarrito de vez en cuando no viene a mal.

Con mi mano libre echo mi pelo hacia atrás, abultando un poco más mi pelo. Doy otra calada al cigarro en mi mano derecha y hago lo mismo que antes.

Realmente hecho mucho en falta a Justin. Lo necesito más que nunca, pero supongo que dios quiso separarnos un tiempo a ver si podemos sobrevivir sin estar un puto día el uno sin el otro.... ¿Funcionará?

_________

RT AQUÍ si quieres que te avise para el próximo capítulo.

Bueno, pues ya por fin subí el puto capítulo. Mira, no sé si os está gustando o qué coño, pero yo sigo poniendo lo que tengo en mente. Si queréis algún cambio, no dudéis en decírmelo por twitter. No muerdo.... a no seeeer.

Pues eso, que como siempre me dejéis vuestra opinión por twitter o por aquí, en blogger. 
Votar abajo en las reacciones, es gratis so.... 

Gracias por leer y por tener paciencia, de verdad. Y muchas gracias por los 37 RT's. Sois increíbles.

Os adoro ♥

Donna Scars

domingo, 3 de noviembre de 2013

Capítulo 8

Narra Justin.

—Me odia, abuela. Ella me odia.—sorbo los mocos de mi nariz, mientras me limpio las lágrimas de mis mejillas.
—Oh cariño, ven con la abuela.—me abraza a ella y me dejo mimar.—Seguro que sólo te colgó porque no se esperaba esa respuesta mi amor.—me acaricia la mejilla con ternura.—Nadie en este mundo puede odiar a una persona tan buena como tú mi niño.—me besa en la frente y suelto un sollozo. Mi labio inferior tiembla y abrazo a mi abuela con fuerza, aferrándome a la única persona que tengo ahora mismo.
—Yo la quiero, la amo. Ella es tan fuerte. Te encantaría abuela.—suelta una leve carcajada y me separa un poco de ella.
—Eso lo tengo por asegurado.—me quita las lágrimas de mis mejillas con sus pulgares.—Estás tan grande y tan guapo.—sonrío sin poder evitarlo.
—Pues tú estás igual de guapa que siempre.—ríe por mi respuesta.
—No intentes nada conmigo hijo.—reímos y la abrazo fuerte de nuevo.
—Te quiero abuela.—me acaricia la espalda.
—Y yo Jussy.—el pecho se me contrae cuando me dice 'Jussy'. Así es como me llamaba Cait...


Narra Jazzy.

—Mi hermano no quería deciros nada porque simplemente, no le gustan las despedidas.—me encojo de hombros.
—Pero, va a volver, ¿verdad?—dice Phil.
—No lo sé, supongo.
Todos se quedan en silencio, Ryan y Chaz miran el suelo. Phil mira sus manos, mientras que tensa su mandíbula. Jack y Hugo tienen la mirada perdida. Y las chicas... las chicas nada. Menos Bella, que tiene los ojos humedecidos.
—Pero, ¿qué pasó para que se fuese?—Bella dice con la voz rota.
—Mi padre... Mi padre encontró droga y-
—¿Ha vuelto a recaer?—Bella casi grita, niego con la cabeza.
—Era de Jaxon, pero mi hermano quería cubrirlo y dijo que era suya. Mi padre se puso echo una fiera, le pegó un puñetazo y le dijo que se fuera.—escondo un mechón de mi pelo tras mi oreja derecha.
—Joder.—Jack masculla y rasca su nuca.—¿Y Cait? ¿Lo sabe?—asiento.
—Mi hermano antes llamó, me dijo que Cait ya lo sabía, pero quería que le dijese que no se enfadase... Joder, Justin está ahora mismo hecho una mierda.—mis ojos se humedecen con facilidad. Bella viene hacia mí y me abraza.
—Tranquila mi amor, ya verás como todo irá bien ahora. ¿Vale?—intenta consolarme.

Narra Justin.

Muerdo mi labio con nerviosismo. Salta el contestador y le meto una patada a la pared.
Finalizo la llamada y tiro el móvil a la cama. Agarro mi pelo y tiro de éste con frustración. Me quedaré calvo al final...
Salgo de la habitación y bajo las escaleras corriendo.
Entro en la cocina y mi abuela viene hacia mí.
—Cariño, voy a ir a comprar. Date una vuelta cielo, te vas a aburrir todo el día metido en casa.—asiento y me da un beso en la mejilla.—En un rato vuelvo.—asiento y se va.
Suspiro y decido en salir a dar una vuelta. 

Hace un frío de mil demonios, pero aquí la gente va en manga corta y ni se inmuta. Claro...
Meto mis manos en los bolsillos de mi sudadera y sigo andando. Llego a una plaza bastante grande, hay mucha gente, niños corriendo... Sigo andando por en medio de la gente, que me mira algo raro, ya que voy congelado y ellos tienen hasta calor con manga corta o tirantes.
Suspiro y veo un banco libre, decido ir hacia éste y sentarme.
Apoyo mis codos en mis rodillas y pienso en cómo poder pedirle perdón a Cait. 
—Perdona, ¿me puedo sentar?—levanto la cabeza y veo a una chica rubia de ojos verdes intensos y claros. 
—Claro.—me sonríe y se sienta a mi lado. Sigo pensando en mis cosas, pero la chica vuelve a hablar.
—No eres de aquí, ¿cierto?—la miro y niego con la cabeza.—Se nota por cómo vas vestido. En realidad hace frío, pero los canadienses nos acostumbramos a vivir con ello.—le sonrío y asiento, como si me importase algo.—¿Cómo te llamas?—su voz vuelve a penetrarse en mi cabeza. Suspiro.
—Justin.
—Natalie.—me cede su mano, la miro y decido aceptarla. Le doy un pequeño apretón y vuelvo a mi posición de antes.—Será mejor que te deje solo, parece que no quieres compañía ahora.—se levanta del banco y sin más se aleja. 
Froto mis ojos desesperado y me levanto del banco. No puedo más, la necesito joder.

Narra Caitlin.

Mi móvil no deja de sonar. Bufo y lo agarro, veo "Justin" en la pantalla y lo dejo en la mesita de nuevo.
—Caitlin, cógeselo.—Bella coge el móvil y me lo cede.
—No.
—Joder Caitlin, no deja de llamarte coño.—niego con la cabeza y veo como descuelga y me lo cede.
Abro la boca y empujo su brazo.
—Cógelo.—vocaliza y bufo, cogiéndolo y poniéndomelo en la oreja.
—¿Cait?—la voz de Justin hace que me derrita.
Un nudo se forma en mi garganta.
—¿Cait? ¿Estás ahí?—su voz suena rara.
—Sí.—digo con dificultad. 
—Caitlin, déjame explicarte por favor. No me cuelgues.—intento tragar el nudo de mi garganta, pero no baja ni a tiros.
—Habla.—quiero parecer "dura", pero con él no puedo.
—Gracias.—suspira, y puedo notar que está temblando. Frunzo mi ceño.—Nena, siento no haberte explicado nada antes de irme. Pero si estaba un minuto más contigo contándote lo que pasó, me derrumbaría porque, joder me ha sido imposible separarme de ti. Te necesito más que nunca, no pego ojo en toda la noche pensando en que te he fallado. Te prometí que nunca me alejaría de ti, y ahora estoy en otro puto país. Soy un mierda.—su voz va rompiéndose.—Perdóname, por favor.—suelta un sollozo y puedo notar como se aleja el teléfono, para que no lo escuche.
Llevo mi mano derecha a mi boca y muerdo mi labio superior, sin saber qué hacer o decir.
—Te necesito.—susurra.

Narra Justin.

—Te necesito.—susurro, mordiendo mi labio.
—Yo... No puedo.—y cuelga. 

Mis pulmones se vacían por completo. Las lágrimas dejan de salir y en mis mejillas se secan las que quedaron allí. En mis ojos se forma un escudo, no dejando salir ninguna lágrima más. Quito el móvil de mi oreja y lo miro anonadado. Mi boca se seca y mi en mi corazón se abren mil grietas a la vez, destruyéndolo por completo. 

Dejándome completamente roto y vacío por dentro...

____

RT AQUÍ si quieres que te avise para el próximo capítulo.

Bueno... Después de unas semanas ya estoy aquí. Siento haber tardado, pero como soy tan puta cabezona, hasta que han habido 30 RT's no he subido, porque soy muy zorra...

Gracias a las que me han recomendado, de verdad que es importante para mí que os guste esta novela y no queréis que la deje, gracias.

También os pido perdón por haber sido tan borde en el comentario que dejo siempre al final del capítulo, en el 7 fui muy perra. Lo siento, estaba muy molesta...

Espero que os haya gustado, y estar atentas con Natalie, algo pasará con ella. Es lo más lógico... 
Como siempre, dejadme vuestra opinión por twitter o por blogger y votad en las reacciones de abajo. Thanks.
Os adoro ♥

Donna Scars.


martes, 22 de octubre de 2013

Capítulo 7

Agarrada a los hombros de mi padre, doy un paso y no me duele. Sonrío con orgullo y emoción. Vuelvo a dar otro paso, y se me escapa una pequeña risita nerviosa.
Papá sonríe, pero sólo miro mis piernas, que puedo andar ya bien. 
—¡Lo estoy haciendo!—grito como una niña pequeña con zapatos nuevos. Papá ríe y me duelen las mejillas de tanto sonreír.
—Venga cielo, ya hiciste mucho por hoy. Ya has andado, mañana ya pruebas haber sin ayuda, ¿vale?—dice mi padre. Asiento y me ayuda a llegar a la silla, me siento con cuidado y suspiro cansada.—Os dejo solos.—frunzo el ceño y me giro, viendo a Justin en la puerta sonriendo con unas gafas de sol, haciéndolo más sexy de lo que ya es. Sonrío. 
Mi padre le saluda y se va. Justin viene hacia mí y me abraza fuerte. Le sigo el abrazo.
—Veo que vas mejorando.—susurra en mi oído. Asiento y besa mi mejilla.—No sabes la alegría que me das.—se separa de mí y se pone en cuclillas a mi lado.
—¿Te vas a quedar hoy?
—Me encantaría, pero-
—¡Caitlin!—los dos giramos nuestras cabezas, y el pecho se me encoge al ver a mi hermano y a mi madre.
—¡Mamá, Chris!—grito y me voy a levantar, pero Justin me detiene.
—Tranquila.—asiento. Tiene razón, me voy a caer. Vienen hacia mí corriendo y mi hermano me abraza con fuerza. Río nerviosa y le sigo el abrazo.
—¿Cómo estás?—Chris dice, antes de atacarme a besos en la mejilla. No paro de reír.
—Bien, bien.—contesto riendo. Se separa y mi madre me abraza.—Mami.—la abrazo con más fuerza aún.
—Oh mi amor, cuando tu padre me llamó diciendo que tuvieron que operarte de urgencia, tenía tanto miedo.—besa mi mejilla.
Se separa de mí y miro a toda la habitación y Justin no está. 
—Un momento.—asienten y empujo las ruedas de la silla, yendo hacia la puerta. Salgo y veo a Justin caminar por el largo pasillo.
—¡Justin!—grito. Se da la vuelta y me mira. Voy hacia él, me van a salir callos en las manos.—¿Dónde vas?—digo ya cerca de él.
—Cait, me tengo que ir. ¿Vale? No puedo quedarme, además, tienes a tu familia aquí. ¿Qué hago yo aquí?—rasca su nuca.
Lo miro detenidamente y ahora es cuando me doy cuenta de todo. Me levanto de la silla.
—Cait, no te lev-
Apoyo el pie izquierdo en el derecho y me agarro a los hombros de Justin. Le quito las gafas y mi boca cae al suelo.
—¿Qué ha pasado?—digo horrorizada al ver su ojo morado. Y no me di cuenta de su labio inferior, con dos cortes.
—No importa eso ahora...—suspira.—Cait, tengo que irme a casa.—me da un beso en la mejilla y se gira, empezando andar.

Y me deja allí, con cara de gilipollas y sus gafas de sol en la mano. 

Narra Justin.

Mi hermana me abraza fuerte.
—No quiero que te vayas.—murmura cerca de mi oído. 
—Volveré pronto Jaz, ya verás. Te lo prometo.—acaricio su espalda. Se separa de mí y Jaxon me abraza.
—Lo siento.—su voz está rota. 
—No pasa nada, pero prométeme que no volverás a tomarlas. Por nada del mundo.—asiente mientras me abraza aún.—Eso es.—me separo y veo a mis padres en la puerta de mi casa, discutiendo de nuevo.—Jaz, diles a los chicos y a Cait que, que siento no haberme despedido. ¿Vale? Y a Cait dile también, que no se enfade, que prometo volver a por ella.—ella asiente. Sonrío de lado.
Me acerco al coche, cuando veo a mi madre correr hacia mí. Río, es tan pequeñita. 
—Mi amor, siento todo esto.—dice, para luego abrazarme con fuerza. Le sigo el abrazo y beso la parte superior de su cabeza.
—No fue tu culpa. cuando llegue llamaré, ¿vale?—asiente y me agarra de las mejillas, para empezar a darme mil besos en la mejilla derecha. 
—Te quiero mucho mi niño.—sonrío.
—Yo a ti también mamá.—beso su frente y me giro, metiéndome en el coche.

Allá voy Canadá...


—Papá, es mío.—la voz de Jaxon suena por toda la casa. Mi padre lo mira serio.
—¿Cómo?
—Que Justin no ha recaído, que es mía la droga.—muerdo mi labio con nerviosismo. Y lo que me temía...
Mi padre se intenta abalanzar a él, pero me pongo delante y lo empujo.
—¡Jeremy por dios!—mi madre grita a punto de llorar. 
—¡Suéltame Justin, que le voy a enseñar que en esta casa no queremos más droga en la vida!—se resiste.
—¡Papá, para joder!—Jazzy grita asustada. Empujo como puedo, pero tiene más fuerza. 
—¡Suéltame!—me empuja con fuerza por el hombro y noto un 'crack' proveniente de mi clavícula.
—¡La puta droga es mía! ¡Jaxon sólo quería cubrirme!—se hace el silencio.—¡Venga, pégame a mí! ¡Si es que tienes pelotas!—lo provoco y me pega un puñetazo en el pómulo derecho.
Mi madre y mi hermana sueltan un grito ahogado, me llevo la mano a la mejilla. Duele como su puta madre.
—Mañana te quiero fuera de esta casa.—murmura con un tono amargo.
—Antes que vivir con un hijo de puta, con gusto me voy.—choco mi hombro con el suyo con fuerza, y voy a mi habitación.

Narra Caitlin.

—¡Christian! ¡No seas guarro!—grito riendo fuerte, me duele la barriga de tanto reír. 
—Joder, con las manos todo sabe mejor hermanita.—se lame el ketchup de los dedos.
—Sí, pero por muy bien que sepa, tienes que tener algo de educación rubio.—le pego un codazo.
—Ni educación ni leches, eres mi hermana mayor, ya, pero hay que vivir la vida a lo loco.—dice mordiendo un nugget de pollo.
—Mojando los dedos en el ketchup y lamerlos, ¿no?—arqueo una ceja. 
Se queda callado.
—Eso es exactamente a lo que me refiero.—dice asintiendo. Río nuevamente y dejo la bandeja a un lado de la camilla.
—Sabes que esto hay que sacarlo de aquí como sea, ¿verdad?—asiente.
—Ahora salgo por la ventana y ya.—dice quitándole importancia al asunto. Río leve.
Lo miro y es que está tan grande ya, parece que él es mi hermano mayor. 
—Te eché de menos.—murmuro. Me mira y sonríe.
—Yo también.—se levanta y me da un pequeño abrazo, le sigo el abrazo.

·

—Está preciosa mi amor.—dice mi madre escondiendo un mechón de mi pelo tras mi oreja derecha. Sonrío sin poder evitarlo.—¿Dónde está Justin?—pregunta.
Frunzo el ceño.
—¿Cómo sabes su nombre?
—Oh cielo, como para no saberlo. Cariño, a Justin lo conozco desde que era como esta camilla de alta.—suelta una risa leve. Arqueo las cejas, sorprendida por completo.
—Explícate.
—¿No te acuerdas? Oh cariño, Justin y Chris eran muy amigos de pequeños. Y tú estabas loquita por él de pequeña, al igual que él de ti.—el corazón se me para por unos segundos.
Vuelvo a fruncir mi ceño.
—No.... no me acuerdo.—murmuro.
—Pues es increíble que no te acuerdes, siempre te estaba tirando del pelo.—mamá deja escapar una risa leve. 
—¡Hijo de puta! ¡Ya me acuerdo!
—¡Esa boca!
—Pero, él no me dijo nada...—miro a mi madre.
—Pues será porque tampoco se acuerda cariño. Hace bastante tiempo de ello, y los dos habéis cambiado mucho. Papá me dijo que estábais saliendo, pero ya no. ¿Qué pasó?—me mira con sus ojos azulados.
—Creía que era demasiado pronto para empezar una nueva historia.—murmuro, dirigiendo mi mirada a mis manos.
—Cielo.—la miro.—Hace tiempo que empezásteis esa historia, sólo hace falta que estéis juntos de una vez por todas.—un escalofrío recorre todo mi cuerpo, empezando por mi espina dorsal. 

·

Doy a la tecla 'llamar' y me pongo el móvil en la oreja. Esperando a que lo coja...

Narra Justin.

Canción.
Mi teléfono empieza a sonar, con mi mano derecha saco el móvil de mi bolsillo y descuelgo sin mirar quién es.
—Sí.
—Justin, soy Cait.—el corazón me da un vuelco. Trago saliva.
—Hola reina, ¿qué pasa?—intento no sonar nervioso.
—Hijo de puta, ¿cómo no me dijiste que eras el niño cabrón que me tiraba del pelo?—su tono de voz es divertido.
Frunzo mi ceño.
—¿Qué dices?
—Coño, que mi madre me ha dicho que tú eras íntimo de mi hermano Chris cuando érais pequeños. Y que me tirabas del pelo todo el rato, Bieber.—suelta una risa leve.
—Espera... ¿Me estás jodiendo rubia? ¿Eras esa niña con coletas tan bonita?—arqueo las cejas.
—Puede ser.—se está riendo. Sonrío.
—Ohhh, yo estaba loco por ti entonces desde pequeño.—muerdo mi labio.
Oigo como suspira y una risa leve nerviosa sale de ella.
—Parece que era mutuo.—murmura. Mi sonrisa crece al imaginarla sonrojada como un tomate.—Y por eso te llamaba, ¿qué tal si nos damos una oportunidad?—mi sonrisa va disminuyendo. 
—Cait...
—Sé que suena estúpido, pero... los dos juntos estaríamos mejor.—mi respiración se entrecorta.
—No podemos...
El silencio reina, sólo se escucha el motor de mi coche, mientras que conduzco.
—¿Te has cansado de mí?—su voz suena rota. 
—No, no, no. Caitlin nunca me cansaría de ti preciosa.—digo rápidamente. No quiero que piense esa mierda.
—¿Entonces? ¿Qué está mal? Los dos nos amamos, estamos la mayoría del tiempo juntos...
—Cait, no podemos porque ahora mismo estoy en un coche montado dirigiéndome a Canadá. Me voy una temporada.—y justo después de decir eso, oigo un pitido. Acaba de colgarme.
Suspiro y finalizo la llamada, tirando el móvil al asiento del copiloto.
Lágrimas se acumulan en mis ojos y pego un puñetazo al volante.
—¡Joder!—grito, intentando descargar mi ira...

Todo esto es una mierda. Me encantaría dar marcha atrás e ir a por Caitlin y estar con ella. Pero algo dentro de mí, me dice que es mejor que nos distanciemos, porque por mucho que nos amemos, todo en esta vida no se puede obtener. Tienes que dejar tu orgullo a un lado, cosa que esta vez no puedo hacer...

Narra Caitlin.

Dejo el móvil en la mesita y me tumbo en la camilla bien. Tapándome hasta arriba. Lágrimas salen de mis ojos una tras otra.
¿Por qué todo el mundo me engaña? ¿Es que tengo pegado a la espalda un papel que diga 'Soy frágil, puedes hacerme daño y abandonarme si eres importante en mi vida'? Joder, estoy cansada de todo. Cansada de que me tomen por tonta. Esta tonta, cualquier día explotará y soltará todo lo que siente.

Pero de momento, no me queda más que seguir derramando lágrimas, tragarme todo lo que siento y seguir sufriendo en esta vida de perros.

____

RT AQUÍ si quieres que te avise para el próximo capítulo.

Vale, sé que el anterior capítulo fue una kk. Y sé que no os gustó mucho, pero joder, 22 jodidos RT's de 28 o 29....
Mira, si no me conseguís más lectoras, tendré que darle un tiempo a esta novela y seguirla más adelante. Porque si vais a pasar de mí cuando suba un capítulo mierda porque tuve una mierda de día.... paso de comerme el coco.

Así que esto está en vuestras manos. Decidme qué os pareció y votad en las reacciones de abajo.

Donna scars.