Narra Caitlin.
Empiezo a reír y le pego en el brazo.
—Eres un tonto.—digo riendo a más no poder. Ríe conmigo y me da un pequeño abrazo.
—Sí, pero me quieres.—mi risa cesa...
—Respecto a eso, creo que tenemos que hablar Justin.—se sienta en la camilla.
—Dime.
Trago saliva...
—Verás, Justin... Yo creo que estamos yendo muy rápido. Quiero decir, nos conocemos desde hace poco, ¿crees que es buena idea estar saliendo? No nos conocemos realmente, si te paras a pensarlo.—echo mi pelo a un lado.
Muerde su labio y asiente, arqueando las cejas como él suele hacer todo el rato.
—Sí, tienes razón. Entonces, ¿amigos hasta entonces?—tiende su mano. Sonrío y se la estrecho, reímos leve.—Me da igual, total voy a estar contigo igual. Claro sin besos en los labios.—mete sus labios en su boca, escondiéndolos y río ante su cara.
·
—Te suelto, ¿vale?—asiento y me quita los brazos despacio de mi cintura. Mantengo el equilibrio, nerviosa por si me caigo.—Anda.—me anima detrás de mí.
Trago saliva y cuando apoyo la pierna me da un escalofrío, haciéndome gritar por el dolor. Justin rápidamente me agarra, pero eso no me quita el dolor.
Se me viene la imagen de mi pierna por dentro, cuando me pasó lo del accidente... El corazón se me viene a la garganta, bombeando con fuerza la sangre en ésta.
Justin me ayuda a sentarme en la silla y pongo mis manos en mi boca, evitando que vomite.
—Cait, tranquila.—dice.
Millones de escalofríos se hacen con mi cuerpo, trago saliva y cierro los ojos con fuerza.
—Caitlin, ¿qué te pasa?—y no puedo más. Vomito al lado, y Justin reacciona, recogiéndome el pelo.
Las arcadas vienen una tras otra, mientras que la imagen no se me va de la cabeza. Hasta el cielo está rojo, miro abajo y veo toda el agua roja, también veo mi piel flotar en el agua... El dolor es tremendo, no quiero mirar mi pierna, pero lo hago. Y me arrepiento...
Vuelvo a vomitar, las lágrimas resbalan pos mis mejillas y toso. Dejo de vomitar.
—Perdón.—susurro con la garganta dañada por el ácido del vómito.
—Tranquila, vamos a la habitación, tienes que descansar.—deja mi pelo a un lado y me da un tierno beso en la frente.
Narra Justin.
—Perdón, es que se sentía mal y no le dio tiempo.—me disculpo con la enfermera.
—Tranquilo, no pasa nada.—me regala una sonrisa y asiento agradecido.
—Gracias.—vuelvo a entrar en la habitación y la veo aún despierta. Me acerco a la camilla y me siento en un hueco.—¿Estás mejor?—cojo su mano derecha y la beso. Asiente.—¿Qué te pasó?
—Cuando apoyé la pierna, el dolor me recordó cuando tuve el accidente. Y pues me acordé de mi pierna, estaba completamente machacada. La piel flotaba en el agua.—cierra los ojos y noto como su piel se eriza.
—Tranquila, no pasa nada. ¿Vale?—beso su mano nuevamente y me acerco más a ella, dándole un abrazo. Me lo devuelve y suelta un pequeño y silencioso sollozo en mi oído.—Shh, ya eso es el pasado, hay que mirar siempre hacia delante.—susurro con un nudo en la garganta. Beso su mejilla y se deja llorar en mi hombro.
·
—Está bien, mañana vuelvo, ¿vale?—asiente y la abrazo con fuerza.—Te quiero.—susurro y beso su mejilla.
—Y yo.—dice, nos separamos y la veo sonreír.
—Guapa.—ríe tímida y me giro a Will.—Adiós Will.—nos estrechamos la mano y sonríe cálidamente.
—Hasta mañana hijo. Descansa, te lo mereces.—sonrío.
Giro mi cabeza y le guiño un ojo a Cait, haciéndola reír.
Salgo de la habitación, pero escucho:
—¿No estabais saliendo?
—Sí, pero lo dejamos al final como amigos...—Cait contesta.
—Por desgracia....—susurro y suspiro.
·
Me pongo los pantalones de chándal y rasco mi pecho al descubierto. Salgo de la habitación y oigo a mis padres discutir.
—¡Justin ven aquí!—mi padre grita. Suspiro y entro al salón, viendo a mis hermanos y a mi madre con los ojos llorosos. Frunzo el ceño.
—¿Qué pasa?—todos me miran.
—¡¿Se puede saber qué cojones hace esta mierda de nuevo en casa?!—mi padre está rojo, miro su mano y veo una bolsita.
—¿Qué es?—me acerco a él.
—¡Tú lo sabes bien! ¿No lo habías dejado?—me estampa la bolsita en el pecho y la cojo. ¿Qué coño?
—¡Esto no es mío!—grito en mi defensa.
—Justin, eres el único que estuvo con la droga durante mucho tiempo, ¿quién sino iba a ser?—mi madre suelta un sollozo.
—No es mío.—lo dejo en la mesita de café y me siento en el sofá.
—Justin, necesitas ayuda...—dice mi padre. Me levanto de golpe.
—¡Esa puta mierda no es mía! ¡Cuando digo que no es mía es que no lo es! ¡No me toquéis más las pelotas!—grito cabreado como nunca.
—¿Que no? Pero si es nada más verte...—mi padre creo que lo que quiere es calentarme.
—¡Me cago en la puta! ¡Que yo no me drogo coño! Acabo de llegar del puto hospital y ya me armáis la de dios por crack. ¡Pues no es mío!—suspiro pesadamente.
—¿Y entonces de quién es?—miro a mis hermanos, y veo a Jaxon rascarse la nuca. Oh mierda...
Narra Caitlin.
—¿En serio van a venir a verme?—pregunto emocionada. Papá asiente y una sonrisa aparece en mi cara al instante.
—Antes en el trabajo me llamó tu madre. Y pues vienen a quedarse un mes entero.—mi padre me sonríe tiernamente.
Muerdo mi labio con nerviosismo.
—Estoy deseando ver a mi enano y a mamá.—papá ríe y me uno a él.
—Pues mañana dice tu madre que estarán aquí a primera hora de la mañana.—sonrío a más no poder.
Los hecho tanto de menos....
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RT AQUÍ si quieres que te avise para el próximo capítulo.
Sí, lo sé. Este capítulo fue una kk muy grande. El próximo lo intentaré hacer largo e interesante.
También, quiero que os paséis por mi nueva novela que subiré más adelante. Sólo subí un pequeño adelanto, espero que os guste. Se llama SURVIVAL (Superviviente): CLICK AQUÍ
También la subiré en wattpad: CLICK AQUÍ
Espero que me consigáis más lectoras y bueno, que os quiero mucho.
¡Gracias por todo!
Donna Scars.
Amoo esta novelaaa tienes que seguirlaa
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