domingo, 3 de noviembre de 2013

Capítulo 8

Narra Justin.

—Me odia, abuela. Ella me odia.—sorbo los mocos de mi nariz, mientras me limpio las lágrimas de mis mejillas.
—Oh cariño, ven con la abuela.—me abraza a ella y me dejo mimar.—Seguro que sólo te colgó porque no se esperaba esa respuesta mi amor.—me acaricia la mejilla con ternura.—Nadie en este mundo puede odiar a una persona tan buena como tú mi niño.—me besa en la frente y suelto un sollozo. Mi labio inferior tiembla y abrazo a mi abuela con fuerza, aferrándome a la única persona que tengo ahora mismo.
—Yo la quiero, la amo. Ella es tan fuerte. Te encantaría abuela.—suelta una leve carcajada y me separa un poco de ella.
—Eso lo tengo por asegurado.—me quita las lágrimas de mis mejillas con sus pulgares.—Estás tan grande y tan guapo.—sonrío sin poder evitarlo.
—Pues tú estás igual de guapa que siempre.—ríe por mi respuesta.
—No intentes nada conmigo hijo.—reímos y la abrazo fuerte de nuevo.
—Te quiero abuela.—me acaricia la espalda.
—Y yo Jussy.—el pecho se me contrae cuando me dice 'Jussy'. Así es como me llamaba Cait...


Narra Jazzy.

—Mi hermano no quería deciros nada porque simplemente, no le gustan las despedidas.—me encojo de hombros.
—Pero, va a volver, ¿verdad?—dice Phil.
—No lo sé, supongo.
Todos se quedan en silencio, Ryan y Chaz miran el suelo. Phil mira sus manos, mientras que tensa su mandíbula. Jack y Hugo tienen la mirada perdida. Y las chicas... las chicas nada. Menos Bella, que tiene los ojos humedecidos.
—Pero, ¿qué pasó para que se fuese?—Bella dice con la voz rota.
—Mi padre... Mi padre encontró droga y-
—¿Ha vuelto a recaer?—Bella casi grita, niego con la cabeza.
—Era de Jaxon, pero mi hermano quería cubrirlo y dijo que era suya. Mi padre se puso echo una fiera, le pegó un puñetazo y le dijo que se fuera.—escondo un mechón de mi pelo tras mi oreja derecha.
—Joder.—Jack masculla y rasca su nuca.—¿Y Cait? ¿Lo sabe?—asiento.
—Mi hermano antes llamó, me dijo que Cait ya lo sabía, pero quería que le dijese que no se enfadase... Joder, Justin está ahora mismo hecho una mierda.—mis ojos se humedecen con facilidad. Bella viene hacia mí y me abraza.
—Tranquila mi amor, ya verás como todo irá bien ahora. ¿Vale?—intenta consolarme.

Narra Justin.

Muerdo mi labio con nerviosismo. Salta el contestador y le meto una patada a la pared.
Finalizo la llamada y tiro el móvil a la cama. Agarro mi pelo y tiro de éste con frustración. Me quedaré calvo al final...
Salgo de la habitación y bajo las escaleras corriendo.
Entro en la cocina y mi abuela viene hacia mí.
—Cariño, voy a ir a comprar. Date una vuelta cielo, te vas a aburrir todo el día metido en casa.—asiento y me da un beso en la mejilla.—En un rato vuelvo.—asiento y se va.
Suspiro y decido en salir a dar una vuelta. 

Hace un frío de mil demonios, pero aquí la gente va en manga corta y ni se inmuta. Claro...
Meto mis manos en los bolsillos de mi sudadera y sigo andando. Llego a una plaza bastante grande, hay mucha gente, niños corriendo... Sigo andando por en medio de la gente, que me mira algo raro, ya que voy congelado y ellos tienen hasta calor con manga corta o tirantes.
Suspiro y veo un banco libre, decido ir hacia éste y sentarme.
Apoyo mis codos en mis rodillas y pienso en cómo poder pedirle perdón a Cait. 
—Perdona, ¿me puedo sentar?—levanto la cabeza y veo a una chica rubia de ojos verdes intensos y claros. 
—Claro.—me sonríe y se sienta a mi lado. Sigo pensando en mis cosas, pero la chica vuelve a hablar.
—No eres de aquí, ¿cierto?—la miro y niego con la cabeza.—Se nota por cómo vas vestido. En realidad hace frío, pero los canadienses nos acostumbramos a vivir con ello.—le sonrío y asiento, como si me importase algo.—¿Cómo te llamas?—su voz vuelve a penetrarse en mi cabeza. Suspiro.
—Justin.
—Natalie.—me cede su mano, la miro y decido aceptarla. Le doy un pequeño apretón y vuelvo a mi posición de antes.—Será mejor que te deje solo, parece que no quieres compañía ahora.—se levanta del banco y sin más se aleja. 
Froto mis ojos desesperado y me levanto del banco. No puedo más, la necesito joder.

Narra Caitlin.

Mi móvil no deja de sonar. Bufo y lo agarro, veo "Justin" en la pantalla y lo dejo en la mesita de nuevo.
—Caitlin, cógeselo.—Bella coge el móvil y me lo cede.
—No.
—Joder Caitlin, no deja de llamarte coño.—niego con la cabeza y veo como descuelga y me lo cede.
Abro la boca y empujo su brazo.
—Cógelo.—vocaliza y bufo, cogiéndolo y poniéndomelo en la oreja.
—¿Cait?—la voz de Justin hace que me derrita.
Un nudo se forma en mi garganta.
—¿Cait? ¿Estás ahí?—su voz suena rara.
—Sí.—digo con dificultad. 
—Caitlin, déjame explicarte por favor. No me cuelgues.—intento tragar el nudo de mi garganta, pero no baja ni a tiros.
—Habla.—quiero parecer "dura", pero con él no puedo.
—Gracias.—suspira, y puedo notar que está temblando. Frunzo mi ceño.—Nena, siento no haberte explicado nada antes de irme. Pero si estaba un minuto más contigo contándote lo que pasó, me derrumbaría porque, joder me ha sido imposible separarme de ti. Te necesito más que nunca, no pego ojo en toda la noche pensando en que te he fallado. Te prometí que nunca me alejaría de ti, y ahora estoy en otro puto país. Soy un mierda.—su voz va rompiéndose.—Perdóname, por favor.—suelta un sollozo y puedo notar como se aleja el teléfono, para que no lo escuche.
Llevo mi mano derecha a mi boca y muerdo mi labio superior, sin saber qué hacer o decir.
—Te necesito.—susurra.

Narra Justin.

—Te necesito.—susurro, mordiendo mi labio.
—Yo... No puedo.—y cuelga. 

Mis pulmones se vacían por completo. Las lágrimas dejan de salir y en mis mejillas se secan las que quedaron allí. En mis ojos se forma un escudo, no dejando salir ninguna lágrima más. Quito el móvil de mi oreja y lo miro anonadado. Mi boca se seca y mi en mi corazón se abren mil grietas a la vez, destruyéndolo por completo. 

Dejándome completamente roto y vacío por dentro...

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RT AQUÍ si quieres que te avise para el próximo capítulo.

Bueno... Después de unas semanas ya estoy aquí. Siento haber tardado, pero como soy tan puta cabezona, hasta que han habido 30 RT's no he subido, porque soy muy zorra...

Gracias a las que me han recomendado, de verdad que es importante para mí que os guste esta novela y no queréis que la deje, gracias.

También os pido perdón por haber sido tan borde en el comentario que dejo siempre al final del capítulo, en el 7 fui muy perra. Lo siento, estaba muy molesta...

Espero que os haya gustado, y estar atentas con Natalie, algo pasará con ella. Es lo más lógico... 
Como siempre, dejadme vuestra opinión por twitter o por blogger y votad en las reacciones de abajo. Thanks.
Os adoro ♥

Donna Scars.


1 comentario:

  1. Siguuiente cielo!
    Soy nueva lectora, ya te lo dije por twitter, e intentaré comentar por aquí siempre que pueda ^^
    La Natalie esa me da mas mala espina... le voy a coger mucho asco seguro.
    Respecto a Caitlin y Justin, Caitlin tiene que perdonar a Justin! tiene que hacerlo!
    Bue, espero que la sigas pronto si?
    Un beso lleno de swag.

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